Mostrando entradas con la etiqueta Anecdotario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Anecdotario. Mostrar todas las entradas

lunes

De Londres al conurbano (en colectivo)

Ya habían terminado los 80's cuando con mi amigo el Turco nos asociamos para organizar recitales y programar bandas en algunos boliches de rock de aquél entonces.
Teníamos una nutrida agenda, en la que había muchos grupos dark, góticos, etc.
La cosa es que el Turco agarra el tubo para cerrar una fecha con una banda de nombre misterioso, elegante y oscuro, y cuya única referencia era el teléfono de un tal Howard, (al que imaginábamos en una suerte de castillo gótico, las 24 horas vestido de negro, flotando al ras del piso con las mejores bandas y drogas inherentes al estilo).


El diálogo fue el siguiente:
Turco: - Sí, buenas tardes, señora, ¿podría hablar con Howard?

Señora con voz tipo la Chona: -¿Con quieén?? ¿Con quien dijo que quiere hablar?

Turco: -(dudando un poco) Disculpe... Quizás tengo mal el número. Quería hablar con Howard.....

Señora: -Ahhhhh.... Sí!! Essperá!!
 TIIITOO!!! Teléfono, Tito!!!

sábado

super poderes chinos

En la era pre-Internet, yo trabaja como pluma fantasma en una editorial muy prolífica.
Uno de sus productos era una popular revistita bizarra, en la que tenían esta costumbre: cazaban una revista europea cualquiera, escaneaban la foto de un tipo (o una mina) desconocido en estas pampas, y nos encargaban a los redactores que inventáramos el perfil de un personaje con descomunales o bizarros poderes psíquicos, y un reportaje a ese supuesto personaje.

Un día, señorita jefa de redacción me encara:

Jefa: -¿Ves la foto de este chino?
Yo: -Sí, parece un modelo -el tipo parecía el protagonista de la peli "El amante"... (chicas: recordarán!)-
Jefa: -pseé... Mirá hacele un reportaje, que se yo, inventá como que es un gran hipnotizador, algo así.
 Yo: -Ahá. buéh...(Ya habíamos inventado tantos...)
La cosa es que armé mi Frankestein: inventé que el tipo era un gran hipnotizador de súper poderes, que trabajaba en las altas esferas, con jefes de estado, con el mismísimo Clinton, con multinacionales, que los poderosos lo contrataban para torcer negociaciones imposibles, para ganar millones, que paraba guerras o desataba tempestades...
Era MUY delirante el texto, nadie con 2 neuronas que hicieran sinapsis lo hubiera creído....
Pero corría 1995... ubiquémonos en el tiempo.
Y ooops!
Llaman desde el despacho de un funcionario de altísimo rango gubernamental, (pero altísimooo, eh??) ¡para pedir el contacto con el hipnotizador!

La telefonista fue instruida para esgrimir que era difícil, porque el chino vivía en USA, que la reportera que lo entrevistó era una freelancer inubicable...
Pero insistieron,
Ofrecieron plata.
Se pusieron impacientes...
Hasta que finalmente, hubo que confesar que el chino power no existía....
Despacho oficial al teléfono: -Pero al final, ustede' publican cualquier cosa....